Los taros son construcciones de tendencia circular o cuadrangular destinadas a la conservación de quesos y grano, que se adosan al exterior de la vivienda y presentan unas dimensiones, de tres a cinco metros de diámetro y de tres a seis metros de altura según consten de una o dos plantas. El acceso a la segunda planta, como el caso el Taro de D. Domingo Mederos se realiza por una escalinata de piedra adosada al exterior, utilizándose entonces la planta baja como quesera o cuarto de aperos. La techumbre es de mojinete con cubierta a dos aguas de torta y los muros presentan pequeños huecos (troneras), y en algunos casos triangulares para favorecer la renovación del aire..